logo gn

El Gobierno de Navarra gestiona 11.000 millones de datos de sus ciudadanos

01 Junio 2016

miguel angel 01La empresa pública Nasertic los custodia y sólo los trabajadores de la Administración pueden acceder a ellos.

Al igual que el del CNI y el de la Guardia Civil, el servidor de Navarra se encuentra, por seguridad, bunkerizado.

El ordenador central del Gobier­no de Navarra, su nombre técnico es mainframe, almacena 11.000 millones de datos de los ciudada­nos navarros. Esta información abarca desde el nombre, apelli­dos, DNI o estado civil hasta la últi­ma declaración de la renta o datos médicos que ha de consultar un facultativo cuando un paciente es atendido en su consulta. El custo­dio de toda esta información es la empresa pública Nasertic, brazo tecnológico del Gobierno de Nava­rra. Con las últimas actualizacio­nes esta computadora central, con capacidad para procesar 447 millones de instrucciones por se­gundo (mips en el argot técnico) atiende más de 60.000 millones de peticiones de datos al año reali­zadas por el personal de la admi­nistración pública, los únicos que pueden acceder a estos datos con fines profesionales. Ahora bien, ¿cómo funciona uno de los cen­tros neurálgicos de la tecnología de la Comunidad foral?.

El servidor corporativo del Go­bierno de Navarra se encuentra fí­sicamente en un CPD, siglas de centro de protección de datos. Iñaki Pinillos Resano, director ge­rente de Nasertic, explica que “el CPD está considerado un lugar es­tratégico lo que supone que se en­cuentre vigilado las 24 horas del día, las 365 días del año y que no se aconseje publicitar su ubicación”. Las medidas de seguridad no sólo se encuentran en el exterior del edificio.

Máxima seguridad

El CPD del Gobierno de Navarra, construido en el año 1993, es jun­to con el del CNI (Centro Nacional de Inteligencia) y el de la Guardia Civil, los únicos de toda España que se encuentran en un búnker de hormigón. La razón para adop­tar esta decisión cuando fue dise­ñado era evitar los efectos de un posible atentado de la banda te­rrorista ETA.

Y en su interior, las medidas de seguridad no escasean. Al CPD sólo pueden acceder un reducido equipo de 16 profesionales alta­mente cualificados, previamente autorizados, que se encargan de su mantenimiento y actualiza­ción. Para evitar que personal no relacionado con el CPD acceda a él, todos los equipos de refrigera­ción o almacenamiento eléctrico alternativo se encuentran en el exterior. El CPD es un sala diáfa­na que mide 460 m2. Y dentro de esta sala hay otra estancia acris­talada de unos 100 m2 donde se encuentra, junto a otros 48 rack— son armarios de un tamaño algo superior al de un frigorífico que sirven para almacenar la infor­mación—, la computadora cen­tral, el cerebro de todo.

Aquí la temperatura es cons­tante. Utiliza “un sistema de cli­matización de precisión” que ha­ce que el termómetro marque siempre 22,8 grados. También cuenta con aspersores de agua nebulizada situados sobre los equipos. “Si hubiera un fuego, el agua nebulizada lo extinguiría creando condiciones de hume­dad sin dañar las máquinas”, rela­ta Miguel Ángel López Orea, di­rector de la división del Área de Sistemas de Nasertic.

La computadora central o ser­vidor corporativo sirve para ges­tionar una ingente capacidad de datos importantes en cuestión de milisegundos. Uno de sus máxi­mos responsables, Miguel Ángel López, explica que “un mainfra­me permite que se conecten a él de forma simultánea más de mil terminales de personal del Go­bierno de Navarra”.

Los servidores corporativos, una nueva generación de ordena­dores creados en 1964 por IBM, supusieron en su época una au­téntica revolución. “Ellos se en­cuentran detrás de un buen nú­mero de operaciones cotidianas, como comprar un billete de tren, sacar dinero de un cajero auto­mático o un registro médico. Se calcula que al día estos sistemas son capaces de gestionar hasta 30.000 millones de transacciones al día”, relata Miguel Ángel Ló­pez. “El 71% de las compañías más importantes del mundo emplea este sistema”.

Además de la información que almacena, este ordenador cen­tral ejecuta al año más de 675 mi­llones de programas lo que equi­vale a casi dos millones de pro­gramas al día. Miguel Ángel Ló­pez Orea, jefe del área de siste­mas, señala que un programa es, un conjunto de instrucciones es­critas para realizar un tarea de­terminada, como por ejemplo, hacer un requerimiento al siste­ma sobre si una persona ha reali­zado su declaración, cuál es su lu­gar de empadronamiento o cuan­do tiene una cita con su médico; “El mainframe está operativo to­do el día los 365 días del año. Al año gestionan unos 297.000 pro­cesos en lotes (batch). Por ejem­plo, todas las declaraciones de la renta se encuentran revisadas por el mainframe, que cruza los datos de diferentes tablas para comprobar que la información aportada por el usuario se co­rresponde con la que consta en sus registros”.

¿Están los datos a salvo?

Atacar el sistema operativo de un ordenador de sobremesa puede resultar relativamente sencillo para una persona con los sufi­cientes conocimientos técnicos. El número de personas que cono­cen esta tecnología y saben cómo burlarla es sumamente elevado. En cambio, apenas existen profe­sionales expertos en estos servi­dores corporativos: “Existe una gran demanda de empleo en este nicho. No sólo por nosotros, tam­bién por parte de bancos o enti­dades que utilizan mainframe. Tardamos una media de dos o tres años en formar a un técnico”, cuenta Iñaki Pinillos Resano, di­rector gerente de Nasertic. Pero más allá del escaso número de personas que conocen el funcio­namiento de esta computadora, Miguel Ángel López relata que utilizan la última tecnología para detectar cualquier fallo. “Este sis­tema cuenta con la máxima clasi­ficación de seguridad para servi­dores disponibles en el merca­do”.

De hecho, en el peor de los su­puestos, que ocurriera una ca­tástrofe que inutilizara la com­putadora central, toda la infor­mación se encuentra replicada y sincronizada con otro servidor corporativo que en un plazo infe­rior a dos horas podría estar ope­rativo sin ninguna pérdida de da­tos.

También se encuentran pre­parados para otro tipo de even­tualidades menores, como por ejemplo, que ocurra un micro­corte en el suministro eléctrico: “Existe una doble entrada. Si fa­llase, cuenta con un sistema al­ternativo. Y si por si acaso este sistema no funcionase, conta­mos con un grupo electrógeno alimentado con gas natural”.

En esta misma línea, Nasertic, junto con la Dirección General de Informática, Telecomunicacio­nes e Innovación Publica ya tra­baja en la construcción de un nuevo CPD que está previsto que entre en funcionamiento para fi­nales de este año y que además, pueda ser transportable. En un principio, está previsto que se ubique en Pamplona.


Del robot ‘Macario’ al Big Data en la Administración

El Gobierno foral compró el primer ordenador en 1970, y en 1989 introdujo el primer robot industrial para el montaje de archivos.

Miguel Ángel López Orea, res­ponsable del área de Sistemas de Nasertic, aún recuerda el apodo que le pusieron al pri­mer robot industrial que em­pezó a funcionar en la Admi­nistración para el montaje y el archivo cartuchos: “Empezó a funcionar un 16 de febrero de 1989 y como era San Macario... Era un robot mecánico con brazos articulados”, explica.

Los nóminas y el cobro del impuesto de circulación de los vehículos fueron los pri­meros archivos que se alma­cenaron en la computadora central (mainframe) del Go­bierno de Navarra. Era el año 1969. Ni siquiera había llega­do el primer ordenador a la Administración foral. Con la creación del departamento de informática, dependiente de Hacienda, se compró un año después, en 1970. Estuvo ins­talado en la avenida San Igna­cio, en las actuales dependen­cias del departamento de Fo­mento.

“Antes, para almacenar muy poca información te hacía falta mucho espacio. Ahora, en cambio, en unos pocos metros se encuentra todo”, relata Mi­guel Ángel López, que explica que “aunque no seamos cons­cientes, el mainframe está de­trás de muchísimas aplicacio­nes cotidianas. Todo el mundo sabe que existe, pero muy po­cos saben lo que hace. Aún siendo el gran desconocido es la plataforma más actualizada del Gobierno de Navarra. Es como el Volkswagen Golf, que nace en 1974 y perdura hasta nuestros días actualizando la versión. Ambos están adapta­dos a los tiempos actuales”.


La era del dato

  • Se calcula que el 90% de los datos mundiales se han creado en los dos últimos años y que en 2020 los datos generados por sistemas autónomas supondrán el 42%.
  • Modificaciones. Cuando la administración foral introduce un cambio de criterio o un nuevo impuesto, esta información afecta al servidor corporativo. Durante el año pasado, los técnicos de Nasertic realizaron más de 9.000 altas y modificaciones en los programas y en los procesos.
  • ¿Es necesario actualizar las aplicaciones? Miguel Ángel López explica que en el servidor corporativo del Gobierno de Navarra existe la compatibilidad hacia atrás: “Sus aplicaciones no dejan de funcionar con las nuevas versiones. Existen programas desarrollados hace más de 30 años y siguen funcionando en la actualidad”.
  • La plataforma más actualizada del Gobierno Foral. El ‘mainframe’ está preparado para soportar las últimas tecnologías co­mo las cargas para móviles, Big Data, Cloud... El proveedor de esta plata­forma es IBM, que ha sido líder en patentes tecnologías durante los últi­mos 23 años, en 2015 registró más de 7.300 patentes frente a las 2.835 de su segundo competidor, Google. El Gobierno de Navarra no compra estos equipos sino que funcionan por leasing. Para asegurar su competi­tividad, cuando IBM lanza un nuevo modelo, ofrece a sus clientes la posi­bilidad de alquilarlos a un precio menor que la antigua versión.

Reportaje publicado en Diario de Navarra el 31-05-2016.

Actualidad

Síguenos

miembro unired

logo feder

Sample Colors

you can create unlimited colour variations using the Theme option

Utilizamos cookies analíticas de terceros para la elaboración de perfiles basados en hábitos de navegación del usuario, mostrarle contenido multimedia y ofrecerle funciones de redes sociales. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.